Casas de Cob

Extraído y traducido de Aventuras de una familia Robinson en Canada

El Cob es una técnica de construcción tradicional con arcilla, arena, paja y agua lo suficientemente húmedo como para darles forma, y ​​sin embargo lo suficientemente seca como para construir sin formas. La arcilla actúa como si fuera el pegamento, mientras que la arena da fuerza a la mezcla y la paja da la resistencia a la tracción en las paredes una vez endurecido. Al secarse la mezcla nos ofrece una dureza parecida a la del hormigón y se utiliza como adobe para crear archivos de soporte, muros de carga. Una casa de cob es esencialmente monolítica. Este característica con sus paredes curvas les da mayor fuerza en los terremotos. La tierra es un recurso muy abundante que encontramos en todos los sitios y nos permite puede construir  casas bonitas y sostenible con un impacto mínimo.

La mayoría de los materiales utilizados para la construcción de una casa de  tierra (arena, barro, paja,…) son  productos no elaborados, naturales y locales.

El Cob invita a la creatividad que se expresa en el proceso de construcción de su (tu) espacio. Debido a que el cob es muy flexible para trabajar, puedes crear casi cualquier forma, curvas, arcos, estantes, bancos, nichos, chimeneas y hornos.

Las casas de tierra son frescas en verano y cálida en invierno. El Cob resiste perfectamente a la lluvia y el frío, es más, hace que sea ideal para climas fríos y lluviosos, como el noroeste del Pacífico, y las condiciones del desierto.

Historia del cob
COB no es un nuevo material,  es un material de construcción que ha existido durante siglos. La palabra Cob significa en ingles antiguo  masa o bulto redondeado. Esta técnica se inició en Inglaterra en el siglo XIII a partir de otros tipos de técnicas de construcción de tierra como adobe, césped, tierra compactada, paja de arcilla y adobe y barro, sólo por nombrar unos pocos. Miles de casas con esta técnica han resistido en la lluviosa Inglaterra durante cientos de años .

La tierra es probablemente  el material de construcción más común del mundo. Con los recientes aumentos en el precio de la madera y el creciente interés en las prácticas de construcción naturales y ambientalmente seguro, el cob está disfrutando de un renacimiento. En esta era de la degradación ambiental, la disminución de los recursos naturales y las toxinas químicas que se esconden en nuestras casas.., ¿no tiene sentido volver a vivir en la naturaleza con en una casa constituida por el material de construcción más abundante, barato y sano?

¿Cuáles son las ventajas de la construcción con cob?

La tierra no es tóxica y es totalmente reciclable, no crea residuos, y requiere un mínimo de herramientas para construir.

“Edificabilidad” – Las casas de cob se construyen por sus propietarios. Es fácil de aprender, el cob es un medium. Permite múltiples variantes a la hora de plantear tiempos en una obra, obviamente, se necesita algo de mano de obra , pero si el tiempo no es un factor importante o decisivo, una casa de este tipo se podría construir con sólo un par de trabajadores. Es muy aconsejable tener habilidades básicas de carpintería, fontanería y electricidad.

Es asequible y barato – Las paredes de la casa están hechas totalmente con los recursos naturales que están disponibles bajo tus pies.

Prueba de fuego

El cob dura mucho y requiere poco mantenimiento

Eficiencia Energética – Una casa de cob ofrece una gran cantidad de masa térmica. Esto ayuda a mantener la casa fresca en verano y caliente en invierno. Es ideal para casas pasivas solares.

Diversión – Si te gusta jugar con el barro, esta es la tu casa ideal. En serio, este es un excelente estilo de casa para personas con imaginación. Puedes ser muy creativo con las paredes de tu casa. También es un material de construcción seguro con los niños

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El guerrero de la basura: Michael Reynolds

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Imagen de la carátula de Garbage Warrior.

Garbage Warrior” (guerrero de la basura) del director Oliver Hodge, es un documental que me recomendaron, sobre el trabajo de Michael Reynolds, arquitecto norteamericano, quien inventó el concepto del “Earthship” en la década de los 70.

Las “Earthship” (literalmente, nave de tierra) son un tipo de casas construidas a base de materiales de reciclaje, y que aprovechan determinadas técnicas para lograr economía energética y la mayor autosuficiencia posible.

Desde hace 35 años que Michael Reynolds, junto a sus colaboradores, han construido conjuntos de estas viviendas en muchos países, como en las islas Andamán (India) en 2004, despues del tsunami. Y en México el 2005, después del huracán Rita. Además de que su concepto ha sido replicado en más de 2000 viviendas Earthship construidas por todo el mundo.

El concepto de las “Earthship” está fundado en técnicas básicas y sencillas, así como materiales baratos. La idea es que cualquiera pueda construir una casa autosustentable.

Información encontrada en en Bitacoravirtual.cl

Video de su historia:

Guerrero de la Basura from Horatiux on Vimeo.

Mas información interesante:

http://earthship.com/

Sus libros oficiales:

http://earthshipstore.com/Earthship-books?view=productdetails&virtuemart_category_id=10&virtuemart_product_id=7

Mas información y acceso a sus libros gratis incluida alguna traducción al castellano:

http://ecocosas.com/arq/earthship/

Biodigestores

Artículo publicado por La Bioguia

¿Que es un biodigestor?

Un biodigestor es un sistema sencillo de conseguir solventar la problemática energética-ambiental, así como realizar un adecuado manejo de los residuos tanto humanos como animales.

En su forma simple es un contenedor (llamado reactor) el cual está herméticamente cerrado y dentro del cual se deposita material orgánico como excremento y desechos vegetales (exceptuando los cítricos ya que éstos acidifican). Los materiales orgánicos se ponen a fermentar con cierta cantidad de agua, produciendo gas metano y fertilizantes orgánicos ricos en fósforo, potasio y nitrógeno. Este sistema también puede incluir una cámara de carga y nivelación del agua residual antes del reactor, un dispositivo para captar y almacenar el biogás y cámaras de hidropresión y postratamiento (filtro y piedras, de algas, secado, entre otros) a la salida del reactor.

El proceso de biodigestión se da porque existe un grupo de microorganismos bacterianos anaeróbicos en los excrementos que al actuar en el material orgánico produce una mezcla de gases (con alto contenido de metano) al cuál se le llama biogás. El biogás es un excelente combustible y el resultado de este proceso genera ciertos residuos con un alto grado de concentración de nutrientes el cuál puede ser utilizado como fertilizante y puede utilizarse fresco, ya que por el tratamiento anaeróbico los malos olores son eliminados.

biodigestor

Ventajas

En las grandes urbes, los residuos sólidos orgánicos son un gran problema ya que éstos son dispuestos en rellenos sanitarios los cuáles rompen el ciclo natural de descomposición porque contaminan las fuentes de agua subterránea debido al lavado del suelo por la filtración de agua (lixiviación) y también porque favorece la generación de patógenos.

Los residuos orgánicos al ser introducidos en el biodigestor son descompuestos de modo que el ciclo natural se completa y las basuras orgánicas se convierten en fertilizante y biogás el cual evita que el gas metano esté expuesto ya que es considerado uno de los principales componentes del efecto invernadero.

La utilización de biogás puede sustituir a la electricidad, al gas propano y al diesel como fuente energética en la producción de electricidad, calor o refrigeración. En el sector rural el biogás puede ser utilizado como combustible en motores de generación eléctrica para autoconsumo de la finca o para vender a otras. Puede también usarse como combustible para hornos de aire forzado, calentadores y refrigeradores de adsorción. La conversión de aparatos al funcionamiento con gas es sencilla.

La producción de biogás es permanente, aunque no siempre constante debido a fenómenos climáticos.

Tipos de Digestores

Existen dos tipos generales de biodigestores: el sistema Hindú y el Chino.

El biodigestor hindú fue desarrollado en la India después de la segunda guerra mundial en los años 50, surgió por necesidad ya que los campesinos necesitaban combustible para los tractores y calefacción para sus hogares en época de invierno, luego cuando terminó la guerra se volvió a conseguir combustibles fósiles por lo que dejaron los biodigestores y volvieron a los hidrocarburos. Como India es pobre en combustibles se organizó el proyecto KVICK (Kaddi Village Industri Commision) de donde salió el digestor Hindú y el nombre del combustible obtenido conocido como biogas. Este digestor trabaja a presión constante y es muy fácil su operación ya que fue ideado para ser manejado por campesinos de muy poca preparación.

El biodigestor chino fue desarrollado al observar el éxito del biodigestor Hindú, el gobierno chino adaptó esta tecnología a sus propias necesidades, ya que el problema en China no era energético sino sanitario. Los Chinos se deshicieron de las heces humanas en el área rural y al mismo tiempo obtuvieron abono orgánico, con el biodigestor se eliminan los malos olores y al mismo tiempo se obtiene gas para las cocinas y el alumbrado. El biodigestor chino funciona con presión variable ya que el objetivo no es producir gas sino el abono orgánico ya procesado.

Digestores de Segunda y Tercera Generación

El digestor de segunda generación opera básicamente en dos niveles. En la parte baja del mismo se construye un túnel o laberinto, que sirve para retener temporalmente todos los materiales que tienden a flotar; con las divisiones internas se divide el laberinto en una serie de cámaras independientes pero comunicadas entre sí de forma continua. Por medio de planos inclinados y ranuras delgadas en las placas de ferrocemento que conforman el techo del laberinto, se permite el paso del gas y del material ya hidrolizado y degradado

Los materiales lentamente digeribles, que completan su ciclo de degradación anaeróbica en más de 100 días, pueden hacerlo al tiempo con excrementos que requieren mucho menos tiempo, entre 15 y 20 días

El digestor de tercera generación es la mezcla de varios digestores en una unidad. El laberinto es típico del sistema de Tapón o Bolsa, con longitudes efectivas de 20 a 30 metros, es el sistema más sencillo y práctico de todos los digestores de tipo convencional; las diferentes cámaras independientes (6 o más según el diseño) brindan las ventajas de los digestores de carga única; al final del recorrido y en la parte superior, se encuentra la última recamara, grande, que equivale al digestor tipo Indú, con su campana flotante, carga por la parte inferior y salida del efluente por rebose en la superior . Este tipo de digestor en especial, ofrece una doble ventaja económica, ya que por un lado se construye una sola unidad del tamaño adecuado a las necesidades en lugar de varias independientes más pequeñas; y por otro lado se elimina el costo de mano de obra necesaria para estar cargando y descargando periódicamente las unidades de carga única.

¿Qué aspectos se deben considerar para el diseño de un biodigestor?

Se debe determinar siete variables que influyen en el buen desempeño. La primera es el monto de capital que está dispuesto a gastar; segundo es la cantidad y calidad de biogás que se quiere obtener; tercero es el tipo de la materia prima con que se cuente; cuarto el tamaño del biodigestor; quinto las características del terreno; sexto el uso que se le dará al abono orgánico y por último, la temperatura del lugar donde se instalará ya sea a nivel de ambiente o invernadero.

Dentro de los anteriores factores técnicos, se evalúa el residuo orgánico, la composición de acuerdo a la relación carbono e nitrógeno, la intensidad de agitado en el mezclado hasta que se tenga el pH de 7-7.2 y la existencia de baterías formadoras de metano conjuntamente con la temperatura del proceso de fermentación: Psicrofílica (15-18 °C), Mesofílica (28-33°C), Thermofílica (50-60 °C).

Mas información en La Bioguia

Paso a paso de una casa de Superadobe…

Cuando se trata de construcción natural, ¿qué mejor que ver ejemplos y experiencias concretas y reales para incentivar la autoconstrucción?
En esta nota vamos a ver el paso a paso de una construcción realizada con SuperAdobe, cortesía de Leo Torsello.

“Hace 2 años empecé a constuir mi casa con la técnica del superadobe, yo no tenia idea de construcción, simplemente me anime a hacerme mi casa”

Les resumimos el proceso con imágenes y comentarios del proyecto, tanto de la casa que construyó como de una pequeña cabaña, ambas con la misma técnica.

 

 

1-  Realización de cimientos

Una vez marcado el suelo se cavó una zanja de unos 50cm de profundidad por 40 de ancho. Se cubrió toda con un plástico grueso para aislar la humedad. La primer vuelta de cimiento se hizo con mas cemento, un 25%, como para darle mayor estructura a la base. La segunda vuelta ya la arrancamos con la mezcla normal.

Zanja, piedras y cemento.

 

2 – Se llenaron las bolsas, poniendo alambre de púas entre los apoyos de cada fila de bolsas.

La mezcla llevó TIERRA + 5% de CEMENTO y agua. No llega a ser barro, pero es bastante húmeda.
El punto justo de mezcla se lo puede ver cuando se toma un puñado, se compactamos con la mano, y al arrojarlo para arriba y caer en nuevamente en la mano, éste no debe desarmarse.

2.1

Este es el rollo de bolsa de polipropileno que se llena con la mezcla de tierra.

rollo

Para llenar las bolsas hay varios métodos.
Aca se usó un caño de chapa de unos 30cm de diámetro, en el que se coloca toda la extensión de la bolsa, dejando una punta libre.

 

Entre bolsa y bolsa se coloca una fila de alambre de puas, esto hace que las bolsas se pinchen y se traben, para que no se deslicen. Si se va a cerrar en cúpula en forma de domo, se ponen 2 vueltas para asegurar que no se deslice.

Ver más en: La Bioguia

 

Josu Jauregi Serasola, pionero de la bioconstrucción

El arte de construir casas, cobijos, residencias, es universal. Existen obras feas, obras ingenuas e incluso tóxicas, y una parte de lo construido hasta ahora lo podríamos catalogar como agujeros negros para la energía (se escapa en ellas mucha de la utilizada de forma ineficaz). También se construyen estructuras proporcionadas, con agradables estéticas y formas, respetuosas con la cultura local, inteligentemente distribuidas para un uso eficaz y confortable utilizando la menor energía no renovable. Y, al mismo tiempo, de entre de estas, hallamos las construidas utilizando materiales de la mejor calidad biótica posible. Es aquí donde podemos ubicar el arte de la bioconstrucción.
Josu nació en tierras de verdor y humedad, en la aldea de Larraul, Guipúzcoa, entre bosques y hábiles
artesanos hacedores y rehabilitadores de casas. Su abuelo, además de campesino, fue cantero, y su padre, experto en estructuras de madera, para bien de la comunidad. Es posible que Josu no utilizara juguetes para izar sus primeras obras infantiles, al tener cerca tablas y piedras. Le metió mano pronto a la tradición laboral familiar y comenzó su periplo profesional hace casi 40 años, desde joven aprendiz a oficial, formándose por el camino de forma autodidacta. Y acompañando a su evolución personal y profesional supera a la construcción convencional percibiendo en la arquitectura popular algunos de los criterios de la bioconstrucción que comienza a aplicar en sus obras, y comenta que “a través de ella me he descubierto a mí mismo”. Y, ¡mira por dónde!, es suscriptor de esta revista desde el número 7, donde ha encontrado inspiración desde el principio en los reportajes, comentarios y bibliografía relacionada con la arquitectura saludable y ecológica. Aunque también el interés por la bioconstrucción tuvo una causa física, ya que no se encontraba bien anímicamente con algunos materiales convencionales, por ejemplo, cuando azulejaba o preparaba y manipulaba los morteros técnicos. Y quizás por ello, y ya puesto, le picó a Josu el gusanillo cuando hará unos de 25 años se comenzó a hablar e indagar sobre cómo y por qué habitar casas más sanas.
Practica y se aplica en los principios de la geobiología y, junto con los de la biocontrucción, forman parte de sus mínimos para aceptar trabajos. Indica que ello aporta una escala más humana, más armonía con la salud de los ocupantes, con el entorno, reduce la huella ecológica y el gasto energético en la construcción, los materiales y durante la utilización de los espacios. Al durar más el edificio, menor es su coste energético y también una parte de los materiales pueden volver a utilizarse al final de su vida.
Como pionero, conectó con los primeros aparejadores y arquitectos sensibles a este tipo de construcciones, indagó en el mercado de materiales, encontrando y aplicando las planchas de aislante de corcho girones, la cal, los atrevidos termobloques cerámicos, los primeros aceites y pinturas de base vegetal y mineral llegados de Alemania. Josu fue miembro fundador de la Asociación de Estudios Geobiológicos (GEA) y formó elGrupo de Amigos de la Bioconstrucción de Euskal Herria.
Ha impulsado la microempresa familiar Biotxe (Biocasa), donde ahora son 5 trabajadores, y cuenta en su haber con 80 obras, por un igual al 50% en rehabilitaciones y obra nueva. Una de las más emblemáticas la realizó en el 2008, donde la empresa participó en la del Palacio de Igarza, en Beasain, donde las crónicas informan de una restauración que devolvió su aspecto original, hermoso y orgulloso. En la actualidad, andan con la rehabilitación de un edificio de 6 viviendas en Lezo, siendo la vivienda uni o bifamiliar lo más habitual en sus obras.
Lo hemos visto ‘amar’ al árbol, abrazarlo y hasta hablarle. Enamorado de la madera, acariciarla, cepillarla y situarla con mimo ya convertida en material constructivo en posición para servicial función. Vigas, forjados, plantas, cubiertas, porches, puertas y ventanas en los proyectos de Josu no pueden ser de otro material que no sea la madera procedente de una gestión forestal ordenada y sostenible. Es el roble local –árbol sagrado muy utilizado por los antepasados y del que se han encontrado estructuras en perfecto estado con más de 500 años– la madera que ocupa el primer lugar honorífico, y le siguen la del aromático cedro y las del cotidiano y bondadoso abeto. En sus labores de formador, lo hemos visto explicar sus experiencias y conocimientos en jornadas, ferias y talleres y, con uno en la mano, las partes de un segmento de tronco, con respeto supremo y la sabiduría que aporta la íntima convivencia. Le gusta decir que los bosques son el equilibrio entre planeta y los seres vivos que lo habitamos, una tierra sin bosque es una tierra estéril; con ellos, Amalurra o Pachamama esta en armonía.
No son Pocas las veces en que sus vacaciones las distribuye en colaborar con proyectos sociales y solidarios, aquí y donde más falta hace, con sus manos y habilidades. Allá en el Valle Sagrado de Calca, en Perú, dirigió la construcción del Centro de Educación Ambiental y Desarrollo Humano de la organización GFU. En la imagen de la página anterior, lo vemos durante la preparación de la estructura del proyecto constructivo Llum de Sol, en Lleida. Y cuando esta revista esté en los kioscos, y junto con su hijoEguzki, regresarán de África, donde como colaboradores de la ONG Etiopía Utopía habrán ayudado en labores de saneamiento de uno de los edificios de la organización, y con las manos en la masa, también en el edificio que será la primera clínica dental popular del país,en Wukro. Y como la pasión por el árbol le acompaña allá donde va, ha financiado y ayudará en una reforestación en la región.
Le pide a los nuevos de su ecogremio que sean aparejadores y arquitectos ávidos de servir a los requerimientos de clientes informados y demandantes de viviendas donde se apliquen criterios saludables y de la mayor eficiencia energética, ya que esto, a pesar de la burbuja que no afecta a las buenas obras, sigue su curso ascendente. Explica que hay proyectos visados por colegios oficiales que ya incorporan como materiales estructurales las balas de paja y el adobe (tierra compactada), por ejemplo, y que el salto a la aplicación más tecnológica y eficiente de los materiales naturales permitirá igualar costes por escala para que la vivienda nueva o rehabilitada bioconstruida se pueda generalizar, por el bien de todos y por respeto a este hermoso planeta, tan verde y azul.
Manolo Vílchez
Publicado en Integral 386, febrero de 2012